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Todo Construcción - Reportajes -

 

LA ESTACIÓN DE LIEJA DE SANTIAGO CALATRAVA (II PARTE)  

La ciudad de Lieja se ha convertido en un nodo principal de la red ferroviaria de alta velocidad europea, uniendo Inglaterra, Francia, Bélgica y Alemania. Cuando fue necesario sustituir la antigua estación de la ciudad para adaptarla a las necesidades del transporte de alta velocidad, Santiago Calatrava fue seleccionado para diseñar la nueva estación de Lieja-Guillemins, inaugurada el 18 de septiembre de 2009.

   

DECLARACIONES DE SANTIAGO CALATRAVA

Mi intención ha sido desde el principio crear unas instalaciones de transporte integradas, sumamente modernas, del siglo XXI, que se adapten a su ubicación a los pies de la colina Cointe, y desde la creencia de que deben actuar como un catalizador para la regeneración del distrito de Guillemins.

Esta zona de la ciudad de Lieja se ha visto tristemente degradada debido a su ubicación, completamente bloqueada por las vías del tren, una autovía hacia Bruselas y una vía rápida que corta el enlace con las orillas del río Mosa. Su calidad natural se ha perdido y se ha visto sustituida por una sensación de inseguridad. En la zona que hay justo delante de la Estación se ubican una serie de edificios y un aparcamiento en superficie construidos en los años 60 para albergar la “Cité Administrative des Finances”. Esta zona se convertirá en una plaza urbana que conectará la Estación con el Mosa, sirviendo de punto central para la completa renovación de esta parte de la ciudad.

La orientación global de la Estación viene determinada por las vías del tren, aunque esto se convirtió en un estímulo para generar un eje perpendicular a lo largo de la nueva “Avenue de la Liberté” en dirección al río Mosa. Espero sinceramente que la nueva estación y este nuevo eje actúen de forma conjunta para la creación de un proyecto de escala urbana que dé pie a la regeneración de todo ese distrito y actúe como una invitación abierta a la ciudad de Lieja para volver a conectarse con el río Mosa.

Mi objetivo era crear un edificio que reflejara la importancia potencial de la nueva estación como un enlace interurbano de alta velocidad entre ciudades europeas. Los nuevos enlaces ferroviarios permiten la conexión de Lieja con Aquisgrán, Colonia y Bruselas en tan solo 20 minutos, y con Fráncfort, París, Londres y el sur de Europa en unas pocas horas.

Decidí que la estación no sólo sería un intercambiador de transportes, sino también, una puerta de acceso a la propia Lieja. Esta idea conllevó el desarrollo de la cubierta abovedada. Desde mi punto de vista, esto significaba trabajar en dos frentes a la vez: al verse desde la estación (por los pasajeros que lleguen en el tren), la cubierta abovedada y los voladizos forman un balcón a gran escala que enmarca la ciudad de Lieja; para los pasajeros que parten en el tren y llegan a la plaza, la visión se invierte, y ahora lo que se enmarca es la propia estación y la colina Cointe tras ella.

 

Para conseguir esto, la estación debía ser tan transparente como fuera posible. Imaginé un edificio sin fachadas con un techo en voladizo que ofreciera protección, en particular, frente a la siempre presente lluvia del invierno belga. Esto mantendría las vistas a través de la propia cubierta y de la estación. Su forma abovedada fue un desarrollo natural de esta visión, mientras que la curva ondulada y suave (quizás incluso femenina) de la cubierta se adoptó para imitar las gráciles ondulaciones de la colina Cointe.

Pensé que no había mejor manera de celebrar los avances tecnológicos de los trenes TGV que exponer las plataformas de trabajo y el dinamismo del conjunto siempre en movimiento de pasajeros y trenes. Con tantos niveles de servicios a tantos y tan variados destinos, era consciente del peligro de que la nueva estación se convirtiera en un laberinto de interconexiones en el que fuera muy fácil desorientarse.

Todas las estaciones necesitan un lugar para las taquillas, salas de espera, tiendas, etc. que deben enlazar directamente con los trenes. Decidí combinar todos estos espacios en una zona bajo los andenes, “la Galería”. Para evitar que pareciera un paso subterráneo, filtré luz natural usando bloques de vidrio empotrados en los andenes para que pasara abundante luz a través de la cubierta acristalada. El uso de luz natural para crear una sensación de bienestar en todos los espacios del proyecto es un tema recurrente.

La cubierta acristalada (ligeramente tintada para proteger de los rayos de sol más fuertes) implica que no se requiera ningún tipo de alumbrado artificial adicional durante el día para el espacio inferior, que está ventilado de forma natural. Esta sensibilidad ecológica se refleja en la elección de materiales locales, materiales reciclados o reciclables y el hecho de replantar todas las zonas de las colinas afectadas por el proyecto. Y todo ello pensado desde la premisa de reducir la huella de carbono del proyecto.

La estación se organiza sobre una serie de niveles con la generosa proporción del espacio de la Galería reflejado en las amplias pasarelas que sirven de enlace principal en la estación. Estas rutas permiten a los pasajeros llegar a las instalaciones del aparcamiento cubierto al tiempo que proporcionan a los residentes del barrio Cointe una manera rápida y fácil de atravesar la estación y llegar a los andenes. Me he dado cuenta de que los espacios generosos y bien iluminados que se crean permiten a los pasajeros orientarse con mayor facilidad y así no es necesario instalar demasiada señalización.

La estación de Guillemins es un verdadero intercambiador multimodal con un aparcamiento cubierto con capacidad para 800 coches (con otras 1200 plazas proyectadas) en cuya parte frontal y trasera dan servicio los autobuses regionales. Se ha dispuesto una zona de descarga para que los taxis y los vehículos particulares puedan entrar y salir de las instalaciones de la estación con la menor molestia posible.

Las dimensiones totales del vestíbulo y de las alas laterales se basaron en consideraciones prácticas relacionadas con la longitud de los trenes que operan en la estación, adaptando las dimensiones del área principal a las dimensiones estándares de los trenes. Los trenes de mayor tamaño se acomodan utilizando las extensiones laterales  como secciones auxiliares que se conectan mediante cintas transportadoras a la zona central.

Los materiales usados para crear la estación son el hormigón (tanto prefabricado como in situ) y acero (usado para los 180 m de cubierta). La piedra caliza azul, usada históricamente en la región, fue elegida para pavimentar el suelo y revestir tanto los adoquines de la plaza como algunos elementos característicos como los bancos.

Quizás el mayor logro alcanzado con la construcción de esta estación, aunque no se aprecie a simple vista, fue que se erigió en pequeñas fases a lo largo de un largo período de tiempo, permitiendo que permaneciera abierta. De hecho, sólo fue necesario cerrarla por la noche en momentos puntuales para mover uno por uno los segmentos de la cubierta por encima de los andenes.

Hemos dotado a Lieja de una modernísima estación en su mismo corazón, creando un enlace vital y prominente para la ciudad con el resto de Europa. No me cabe ninguna duda de que el distrito en el que se encuentra ubicado y la ciudad en su conjunto se beneficiarán de su finalización.