La actividad del sector español de mobiliario de baño se ha trasladado de la obra nueva a la obra particular y está repercutiendo también en el ámbito laboral.
Así se ha puesto de manifiesto en la jornada de presentación del Observatorio del Mercado de Mobiliario y Equipamiento de Baño (OB) que se celebró en el Instituto Tecnológico del Mueble, Madera, Embalaje y Afines, AIDIMA, bajo el título “Radiografía del Sector y Tendencias de Diseño del Espacio Baño”.
La actual situación, aseguran los ponentes, está suponiendo la irrupción de un nuevo perfil, el del reformista, que abastece a grandes superficies, que trabaja a un precio muy competitivo y que procede de una migración laboral desde las empresas fabricantes. Ante esta realidad -subrayan-, el distribuidor convencional apuesta por mantener la calidad, el diseño, y ofrecer un buen servicio con producto español, que no perjudique la atención post-venta como puede suceder con productos procedentes de países con bajos costes de producción.
El consumo de mobiliario y equipamiento de baño representa aproximadamente un 3 por ciento del total de ventas de muebles en España, con una media de gasto por hogar de 918 euros de los cerca de 200.000 hogares que adquieren anualmente este tipo de mobiliario.
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